17 oct. 2014

No lo elegí.

Que una amistad tan débil terminase en este amor, este TODO.
No elegí vivir situaciones límites en nuestro inicio.
No elegí aarmarme de valor frente a mi salud y mis evoluciones.

Yo qué sabía que iba a tener parte de mí en tu casa. Pijama, cepillo de dientes, una goma del pelo.
Mi sitio para comer, mi peluche para cuando leo, mi lado de a cama.
Me empezó a gustar el olor natural de tu casa mezclado con tabaco, pero también me gusta la pasta de dientes de tu hermano.
Me gusta ver películas tumbada en tu cama; ya no me suelo quedar dormida.