28 feb. 2013

Presión


Personas que se creen superiores a mí, que se creen con derecho a manipular mis acciones y pensamientos. Es agotador, como tantas otras situaciones, pero lo peor es ver cómo afecta a otras personas. Una mentira jamás tendrá poder para provocar un llanto, eso creo. Ya creía que mis debilidades emocionales no afectaban a mi físico, pero anoche conseguiste que temblase y que pulso se disparase; anoche grité, tajante, que no me tocases. Mi intuición nunca falla, ojalá fallase. Y ahora no sé qué esperar; tal vez seas capaz de todo. Te he visto gritarme, te he visto poner un mechero a un palmo de mi cara, te he visto reírte de mí, te he visto inventar, te he visto humillarme y, lo peor, ye he visto insultar a alguien no presente. Siempre con esa sonrisita de egocentrismo. Das por hecho que puedes destruir todo a tu alrededor, que el mundo es mundo para hacerte feliz, solo a ti.

Solo puedo decir que jamás me meterás miedo, porque esta situación ya no me da pena ni asco, sino risa. Estás cavando tu propio túnel, y, por lo que veo, no vas a parar; seguramente llegues a ese punto que tanto odio, y entonces no tendré ninguna compasión. Avisado estás.

25 feb. 2013

Agua


Estudiar con la botella de agua de 2 litros al lado. Pasan 2 horas y la botella está a la mitad. Pero, entre tema y tema, mis ojos han vagado en el recuerdo y en el futuro imaginario; han segregado varias lágrimas, y ahora mis labios están acartonados. Sigo bebiendo agua, pero noto que estoy deshidratada.

Antes de desayunar, un vaso. En el gimnasio un litro. Estudiando, otro litro. Y entre las comidas, seguramente otro litro. Y aun así, deshidratada. Ya no me vale la excusa del sudor en el gimnasio, ni de que mi crema hidratante es mala.

Vale, ya no lloro. Pero qué más da. Los ojos no necesitan llorar para producir lágrimas. Digamos “llanto del alma”; me pide a gritos cambios, pero no puedo hacer nada, más que esperar. Poco a poco, la espera surte efecto. Buena alimentación combate las hipoglucemias diarias; ya hace un mes de mi último mareo. El cambio de crema ha podido con la sequedad de mis pómulos. Pero y mi corazón? Es un gran músculo, deshidratado.

23 feb. 2013

Medicina alternativa


Es curioso el destino. En un trascurso de 24 horas, las circunstancias se han ido relacionando para hacer posible una hipótesis mencionada por un amigo. Estar comiendo en un restaurante de comida rápida, que ya fue una planificación en cierto tiempo, y de repente oír una de las pocas canciones que pudimos corear COMPLETAS esa noche, ese SMS “Stamos x el recreo, en 15 min estamos allí”. Fueron cuatro horas de desconexión de mis preocupaciones, muchas canciones gritadas que nos quitaron la voz; me acompañaron a casa. Hablaba mucho con ellos, de Torrevieja, de ciertas chicas, botellones y algunas posibles compras. “Estudiar un viernes por la tarde es pecado mortal”. Un 5 de Octubre todo evolucionó. Cómo no, ambos llegaron tarde, pero no importó; fuimos al centro y les hice muchísimas fotos. Con fondo gris, acuático, de pie, en el suelo, en lo alto; yo mandaba y ellos posaban. Algún abrazo rápido, que al principio me chocó, me dio a conocer la actitud cariñosa de uno de ellos. Un par de horas después, ellos habían quedado con otra gente, me dijeron que siguiese con ellos. Ya era un dilema bajar al centro con esa sudadera y ese “bolso” tan de diario, pero bueno, vale. Compartí con uno de ellos un cachi de calimora. La semana siguiente volví a salir con ellos. Conocí el poder que tiene un brazo pasado por los hombros. Confianza y apoyo al mismo tiempo. Hubieron blogs al respecto de las primeras quedadas. Pero nada es para siempre, y por eso mismo un día fue el fin. Ciertas personas me amargaron la tarde, pero estos dos amigos me frenaron con un “Qué ha pasado?”. Estuvieron conmigo el resto de esa tarde-noche. Uno abrigó mis dudas con palabras cálidas; el otro, sentado a mi izquierda, y conociéndome, pasó su brazo derecho por mis costillas. Está en Formula de los abrazos II. Entre ambos acompañaron mi noche hasta ir cada uno a su casa. Continuamos hablando, continúan siendo importantes para mí, de hechos uno de ellos es un punto PRO de mi lista. A uno le escribí un texto de 98 palabras para una especie de confesión amorosa, al otro le ayudo siempre que puedo. Podrían ser unos amigos más de la lista, pero no lo son. Son importantes, por el concierto, por el tiempo que salí con ese grupo de gente, por todo lo que hablamos y porque son de los poquísimos amigos que tengo, a día de hoy, de mi colegio de siempre.
 

21 feb. 2013

Un secreto


Por mucho que valore a otras personas, nadie te igualará. Porque tú eres mi fuerza de todos los días, mi estrella Esperanza. Me acuerdo de ti tantas veces al día como minutos. Tal vez por mi naturaleza detallista, un simple bocadillo me hace sonreír. “Hablo” contigo constantemente, mantengo una relación mucho más íntima que con mi blog. Lo sabes todo, absolutamente todo de mí. Y esta misma mañana me he dado cuenta de que, por mucho que yo misma me acuse de materialista, contigo ni de lejos. No necesito verte, ni oírte, ni olerte, ni nada. Porque estás ahí, y ya lo eres todo. Puede que sobrevalore mi cariño hacia ti, un capítulo ya pasado. Tal vez no debería dedicar tanta atención a tu recuerdo y la esperanza de que me cuidas. Y no es cuestión de necesidad, pero mi propia voluntad no puede hacer otra cosa que pensar en ti. En mi caso, ocho, perdón seis años, de recuerdos lo son todo. He vivido muchas cosas después de ti, demasiadas, buenas y malas, pero sin la base no habría soportado tanto peso. Aprendo a guardar mis sentimientos relativos a ti, a vivir con tu ausencia, pero JAMÁS dejarás de ser la base. Hace ya años que no sueño contigo, y al principio me daba miedo porque tal vez te olvidase, pero sabes?, no es cuestión de tener tu foto en mi cartera, ni tu nombre en mi hombro; mi gran memoria, esa que me incapacita a desprenderme de malos recuerdos, también será el Loctite de mi infancia, corta pero intensa. Y digo corta porque, ya lo dice Fernando Savater “La infancia acaba cuando ves la muerte de cerca”. No me quejo de que mi infancia fuese corta. “Más vale calidad que cantidad”. Aunque hablando de cantidad… de qué? Años, veranos, meses, días ó momentos bonitos?

Debo aclarar las cosas. No pretendo emocionar a nadie, ni destacarte de mi prioridad del amor. El amor es muchas cosas, pero tú eres una muy importante. Un amor fraternal, como tantos otros, pero eterno. Creo en el amor porque tuve la suerte de conocerte. Me parece justo, no me avergüenzo de “hablar” contigo, todavía. Ha sido cuestión de tiempo que no me duela hablar contigo, ni de ti; aceptar que eres pasado, mi pasado. Sé que a menudo te sobrecargo de súplicas, y sé que, cuando no se cumplen, es porque no lo ves necesario. Y… ¿cómo podría pretender saber más que tú?

La verdad es que también echo  de menos algunas cualidades vitales. Por eso valoro tanto los abrazos, que me llamen “tata”, los ojos muy oscuros o caminar descalza sobre un tatami. Son recuerdos, preciados dejavú´s.

20 feb. 2013

Mi pausa diaria


Odio repetirme, sé que podría contar novedades, pero la razón conexa de estos cambios es la misma. NECESITO encontrarte, saber quién eres, una fecha aproximada… lo que sea. Problema: La vida no avisa; simplemente pasa.

Conclusión: Tengo que estar bien despierta para no dejarte marchar. Y mientras, vivir, sonreír, convertir las penas en alegrías, aprovechar cada regalo que se me otorga. Compartir con cada persona que se cruza en mi día a día, intentar ayudarle en sus problemas, alegrarme con sus alegrías y jamás hacerle daño. El destino es sabio y siempre pone en los caminos de la gente a ciertas personas.

Y algún día, una de esas personas impuestas por el destino, será mi pausa personalizada. Con él mi pulso se relajará, desaparecerá el miedo, las pre-ocupaciones, me saldrá dar gracias a cada día, no habrá prisa por llenar el silencio; simplemente compartir momentos juntos. Miradas, roces, cafés, cervezas, sonrisas, pasta de dientes…  quién sabe si un futuro hasta el final.

17 feb. 2013

Me quieres destruir?


Sí, cafeinomana. Sí, adicta a los libros. Sí, adicta al deporte. Sí, me gustan los retos. Pero sobre todo ROMÁNTICA. Porque sí, tengo todas las cualidades ya mocionadas, pero son justamente para hacer frente a la ausencia de amor. Ya sé que el amor está en el aire y que cada persona que interfiere en mi vida, cada palabra que cruzo con alguien, es amor. Pero quiero más, necesito más. Quiero no preocuparme por más que el momento presente. Quiero estar satisfecha con mi vida; que me digan que el mundo se acaba mañana y no me preocupe tanto. Quiero cerrar y los ojos y disfrutar, no recordar. Quiero hacer realidad tantas frases de canciones, tantos sueños. Quiero besar bajo la lluvia, en una playa, tumbada sobre la hierba. Quiero reventar el somier, hacer saltar las alarmas de incendios, que sobre la ropa. Recorrer a besos su espalda, sentir escalofríos. Quiero ceder la costumbre de morderme el labio, al igual que mi obsesión de tener miedo; Cuando dé con él, solo él podrá destruirme.

14 feb. 2013

Un día más para amar.


 En compañía o en soledad. Corazones de chocolate, rosas de gominola, una carta de amor. Parejas que se sonríen, se acurrucan en cualquier lugar. Un día en el que no importa el frío, acompañado por champán; un café cuenta mucho más que cualquier otro día. Pero no solo es un día para parejas encontradas, sino también un grito de esperanza para los corazones solitarios. Eso de que “el amor está en el aire” cobra sentido. Esta misma mañana, comenzando mi rutina, me han embargado recuerdos del amor. Miradas, palabras, fechas, olores, sensaciones, pálpitos… y una palabra: ESPERANZA. He estado enamorada una vez. Me han tratado bien una vez. Pero AUN no he vivido un San Valentín acompañada. Dado que es un día para amar, solo puedo recrearme en ese amor corto pero intenso. El amor es una cosa simple, pero también el regalo más grande.

Feliz San Valentín

12 feb. 2013


Volver a pensar que son tus manos las que me recorren. Volver a disfrutar del fuerte ardor acariciar mi tripa, de formas esféricas bailando entre mis vértebras acompañadas de manos cálidas. Mi piel se erizaba con cada presión sobre mis contracturas, cada vez que esos dedos descendían a las caderas. Párpados que descienden casi automáticamente, como pasa con las muñecas de porcelana.

¿Qué he sentido al cerrar los ojos? He visto tus ojos, tu sonrisa, tus manos. Te he besado, te he abrazado y he dejado que me quieras. Que me lo digas todo, no necesariamente con palabras. He soñado que ese masaje era nuestro y que en cualquier momento podías besar mis hombros, susurrarme al oído y darme la vuelta sobre la camilla.

10 feb. 2013

Gracias, música


Platón ya hablaba de la música como una especie de terapia emocional. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”. Bien, pues a partir de ahí, puedo decir que la música SIEMPRE acompaña mis días. Una canción que me recuerde un momento concreto, un acorde de guitarra que me haga cosquillas en la tripa o un piano lento que me haga cerrar los ojos para apartar todo lo demás. Existe el alcoholismo, los frikimundos o los suicidios colectivos. Todos buscan huir de la cruda realidad. Pero la música surte el mismo efecto. Confieso que mis ojos dejan entrever alguna lágrima al oír ciertos instrumentos. Confieso que desde muy pequeña adoro la música.

Mis circunstancias me limitan y no me permiten tocar ningún instrumento. Bueno sí: la voz. Un instrumento infravalorado, tal vez, que además conlleva el uso de palabras, esas que son imprescindibles a la hora de publicar una entrada más. Mis canciones predilectas no constan exclusivamente de frases bonitas. Un ejemplo es el single de Pablo Alborán, con ese “Enséñame a rozarte lento”; antes de ese primer verso, ya hay unos segundos a solas con el piano, incluso algún tiempo minúsculo de silencio. El alma precisa de tiempo para disfrutar ciertas maravillas. En este caso, la música. “Rozarte”; la letra se refiere a dos enamorados, pero yo diría que la música también roza a las personas, roza los corazones, les hace cosquillas para que sonrían. Es un arte. Yo diría que el mejor arte, el más polifacético. La música se oye, se escribe, se toca, se solfea, se siente; con ella se llora, se sonríe, se puede sentir auto dedicación y, cómo no, se puede soñar. Hay personas concretas, privilegiadas, que tienen el poder en sus manos; aman la música, y la viven como un modo de expresión. A quienes se les da mejor gritar sentimientos mediante acordes que con palabras.

10 de Febrero


Me obsesiono con el amor con demasiada facilidad. Doy más de mis verdaderas posibilidades por la gente que quiero. Acostumbro a dar demasiadas oportunidades. Y lo más curioso de todo es que ya no tengo agujetas en el corazón. Ya apenas duele cada moratón, cada sueño hecho añicos. Cada palabra cruzada con alguien preciado, cada simple mirada tienen un valor incalculable. Son la bebida isotónica contra las agujetas emocionales. Sueño demasiado, tal vez en un plano demasiado alejado de la realidad. Pero todo improbable tiene un mínimo porcentaje de esperanza.

3 feb. 2013

Recuerdos


Ya no es hablar de amor, ese tema es demasiado amplio para abarcarlo en frases. Voy a hablar de los recuerdos. Porque últimamente, no sé porqué, me vienen a la cabeza demasiados. Buenos y malos. Importantes y puntuales. Recuerdo situaciones concretas, personas y sus comportamientos. Frases que he oído o pronunciado. Puedo dar ejemplos de situaciones recordadas últimamente. Una entrevista de trabajo grabada en clase, hace dos años. Una nueva estrella nombrada una noche en casa de un conocido. Un ultimátum en casa de un amigo, mientras los demás jugaban con la consola. Un día de entre tantos pasándome las planchas en la habitación desordenada de una entonces amiga. En la puerta del Konogan, hablando por el móvil, con lluvia. Tres gofres con chocolate. Una película de miedo con el perro pasando cerca del sofá. Contemplar cómo el amor todo lo puede. Enamorarme del sonido de un violín. Comparación de mi piel con la vainilla. Un parque de Fuentes Blancas como el principio de una pesadilla. Un restaurante chino ya fijado como gran error.

Y así podría seguir hasta saturar blogspot. Como veis, procuro destacar los buenos recuerdos, pero también hay malos, muchos más de los señalados. Cuándo habrá desequilibrio sincero en mi lista?

1 feb. 2013

Realidad


Me pides sinceridad pero no admites que te quiero, que te necesito. Cuando te veo, cuando oigo tu voz mi corazón no se acelera; se acompasa al ritmo de tus latidos, estoy tranquila y dejo a un lado mi saco de preocupaciones. Intentas interpretar mis mensajes como simple amistad, también dices que me quieres, ves como imposible un algo más, y yo tendré que asumirlo. Tengo que aprender a quererte solo como amigo. No será muy difícil mientras tú seas feliz. Lo único es que para ello deberé mantener distancias, y se supone que la amistad es cercanía. No importa. Estaré ahí cuando me necesites, porque ya te lo dije. Quien dijo amigos. Estoy aquí. Y, cómo no, Gracias. Otra vez Despistaos se lleva el nº1.