22 ago. 2012

Dulce o salado?


Quién me iba a decir a mí que anoche experimentara placer sin sentimiento. Recuerdos, amenazas, un par de bofetones flojos, caricias en la espalda, sabor a cerveza, muchas risas, suspiros y, como pruebas de fuego, besos lentos y esos bancos legendarios, esta vez sin estrellas. Con ganas de juego, picardía e inocencia. Pero con el corazón aparcado en mi casa. Cuántas veces ha sido una “mala influencia”. Siempre me quiere sacar de quicio. Y siempre ha resaltado mi lado infantil. Ahora deberá recordar “esta clase” propulsada por una cerveza. Ambos descubrimos nuevos cambios; la zona más sensible de mi cuerpo es ésa donde está mi estrella. Y pasada cierta hora, a la niña le entra sueño. Y pide la clase más complicada. Y la supera. El profesor se muestra orgulloso y le concede una reflexión en voz alta. Debates de calor o frio. Y, cómo no, critica la forma de hablar por teléfono de su  “Pequeño Saltamontes”.

Esa clase, esa magia del pasado, esa taquicardia sana, el tacto de tu camiseta bajo mi cara… ya no es dulce! Señorita Shuri ya no es tan tan dulce como antes

20 ago. 2012

Soñar


A veces sale solo. No puedes evitar que tu mente vuele a ese plano irreal, tan idílico, tan moldeado a tus gustos. A tu paraíso, allí donde no hay miedo ni soledad. Antes era necesario crear convenio con la almohada para que fuera posible. Y no. Mi subconsciente huye de la realidad y viaja a ese plano secundario para disfrutar unos momentos. Hay quien opta por el yoga, la montaña, las drogas, la lectura o un café. Pero el resultado es el mismo. Desinhibirse de las tensiones diarias. Sócrates lo tomaba como resultado de todo.  Morir, dormir…tal vez soñar. No sabemos con exactitud qué es vivir, ni morir. Y, dado que todo es cuestión de fe, yo diría que soñar es una buena opción. Ya sean sueños o pesadillas, no nos perjudica, no corremos ningún peligro. Solo hay que dejarse llevar y probar la experiencia.

10 ago. 2012

Esperanza


Ya hablé de esto, pero es algo que me impacta. Recordar con rencor, pero sin dolor. Y no solo me refiero a los malos recuerdos, sino también a los buenos. Esos buenísimos recuerdos que nunca van a volver. Porque también puede ocasionar dolor la certeza de que no volverán. A esos momentos se les guarda rencor también, pero del bueno. Es decir, jamás podré olvidar algo tan importante y me toca aprender a vivir con ello. Sonreír por un pasado inolvidable y encontrando esperanza de porqué terminó. Porque el destino guarda algo aun mejor. Esperanza, destino, amor… Karma, Dios, energías…. Cuestión de fe. ¿Qué mueve el mundo? Cada uno tiene sus creencias o la ausencia de estas. Y hace bien, porque nadie puede imponer mayor o menor autoridad a una creencia u otra. Con esto recuerdo un monologo de comedia que dice “No sabemos cuál es la religión de verdad” Tal vez todas sean verdad. Cuestión de marketing. La necesaria competencia. Pero al final muchas marcas se hacen un hueco en el mercado. Igual con las creencias. E igual espero que nos pase con el amor. Porque el amor no depende de físico, ni raza, ni edad, ni ideología… el amor es amor. Pasa y ya está. Y la mayoría de las veces cuando menos te lo esperas. “Yo controlo, yo controlo. Es solo diversión” O no. “Pero, ¿cómo me voy a enamorar de éste?” Pues a lo mejor “El amor no está hecho para mí…” Eh, tú, que eres como todos. A todos nos toca tarde o temprano enamorarnos. Puede que no sepamos cómo darle uso, puede que lo maltratemos o puede que soñemos nuestra vida. Y yo espero dar buen uso cuando llegue el amor. Hasta entonces: amor a la vida y creencias aparte. Te esperaré. Aun no te conozco y ya muero por ti. Ya te echo de menos.

7 ago. 2012

Quiero


Siento espinas en el corazón, dientes en el alma y miradas ajenas que me atraviesan el cerebro. Pero la mitad de todo esto aparece en canciones, por eso sé o quiero saber que es engaño de mi corazón, una tortura que quiere pasar un rato jugando conmigo. Pero me canso, quiero gritar, quiero salir ya de esta caja sin puerta. Quiero ser dueña de mi vida y de mis decisiones para cumplir mi sueño. Quiero sentir por todos los poros de mi piel. Quiero que me arda la piel al contacto con otra, quiero que mi corazón se desboque, quiero sentir frenesí. Quiero seguir siendo diferente, única, para tener una vida única, que no se pueda comparar con ninguna otra. Quiero que nadie crea conocerme mejor que yo. Quiero que nadie se crea dueño de mi vida. Quiero oportunidades para frenar los pies a quien se crea dueño de mi vida. Quiero no tener miedo y no ser TAN benevolente. Quiero vivir mi historia. Quiero fluir en mi parte del mundo y saber sortear los obstáculos que encuentre. Quiero vivir. Quiero soñar. Quiero ser feliz.