24 jul. 2012

No sé


¿Eres feliz? ¿Estás enamorada? ¿Tu vida está teniendo significado? ¿La vida te trata bien?

Son varias de las preguntas a las que contestaría así. Porque no tengo razones para quejarme pero me da que la felicidad no es esto. Porque ya no sé ni lo que siento: simple atracción, simpatía, cariño… pero ¿amor? Porque hay aspectos en los que sí, pero muchos momentos de mi día a día dudo de si vivo en un plano real. Porque me obsequia con alegrías, pero hay temporadas en las que la suerte parece ser una desconocida. Sé que queda feo quejarme cuando tengo de todo, pero todas las personas somos ambiciosas, cada vez más. Y la vida es imperfecta porque existe el bien y el mal, y también la injusticia. Mientras haya injusticia no creo en la felicidad completa. Ya lo decía un libro: Nuestra mayor aspiración debe ser la imperfecta felicidad. Porque no hay más. Las dudas son algo básico de este mundo. Sale el sol, luego duda y viene la luna. Llueve, pero las nubes dudan y paran. Y es lo que da sentido a todo. Solo me queda contribuir al mundo con mis pequeñas dudas.

15 jul. 2012

Única salida


Lucho contra corriente por ser feliz, sin depender de nada ni nadie. Ir al gimnasio, estudiar, sumergirme en libros… son mis válvulas de escape, pero a fin de cuentas es un absurdo sustitutivo. Soy una persona que necesita cariño, personas que enriquezcan su vida con palabras, caricias, sonrisas. Tengo mucha paciencia, tal vez demasiada. Y esperanza, que es imprescindible para seguir viviendo en esta soledad. Pero a veces la paciencia y la esperanza creen no soportar más esos momentos de soledad, destrucción, inicio de depresión. Y duele; como si dispararan en pleno corazón. Y noto roturas de arterias y venas por donde escapan mis ganas de vivir. Para ello, tiritas. Con sonrisas falsas dibujadas para creerme ser feliz. Para hacer creer a mi sangre que debe seguir fluyendo por mi cuerpo. Engañándome como a una niña chica con juegos de palabras y cuentos. Me parece la única manera de seguir sin riesgos.

12 jul. 2012

Ya no soy fragil


Todos nos equivocamos. Todos somos frágiles. Todos nos arrepentimos. Todos nos sentimos culpables de malos momentos. Y todos hemos experimentado la inutilidad del paso del tiempo alguna vez. Ya son tres años exactos sin ser yo misma. Aunque ya sin tanto miedo, con ganas de afrontarlo. Sin temor a pronunciar su nombre, lo que pasó y olvidando la repercusión física. Hace ya mes y pico que dejo de dar demasiada importancia a las fechas, pero no olvido lo que significan. Los recuerdos que llevan escondidos. La única diferencia es que he aprendido a controlar la aprensión de esos recuerdos. Mañana será un día más.

7 jul. 2012

El mundo no para


Días en los que no hay ganas de nada, no por estar triste, vaga… sino en general. Un cúmulo de cosas que te derriban. En los que todo sería más fácil con ciertas personas a tu alrededor o fuera de él. Pero el mundo no cambia a voluntad de nuestros caprichos. De nada vale quejarse. La única opción es parar. Permitirnos un día de descanso, sin sentir presiones. Y no voy a leer, no voy a ver la televisión, no voy a escuchar música… de hecho no sé para qué estoy escribiendo esto.