27 oct. 2012

La balanza

Caras nuevas, miradas que resaltan y desvanecen todo lo demás. Risas, cosquillas, hielos, un camarero mosqueado y preocupado por su futbolín. Paraguas abiertos cuando deja de llover, los mimos videos una y otra vez, camareros conocidos que invitan a algo, mosqueos, un ratito hablando en casa y cómo no? Fotos. Cómo un día de mal humor puede ser suficiente para crear buen ambiente entre dos personas, dar por hecha la intolerancia al alcohol, música “infernal”, un paraguas rosa de Hallo Kitty, entrar a un bar y reconocer a mi rubia favorita solo de espaldas. Más coincidencias. Intento de beso, evitado. Insistencia con llamarme pequeña. Y el resultado emocional son dosis desbordantes de amistad, risas; sin rastro de algo más. Pero no importa. La balanza habla por sí sola. Poquito a poquito se hace un muchito, dicen; mi objetivo es seguirá siendo ese “algo más”, pero mientras, estas risas continuas darán color y rellenaran el vacío reinante tiempo atrás.

24 oct. 2012

Lluvia

Da vida. Ya se sabe, el ciclo del agua. A veces temerosa, en tsunamis e inundaciones, pero básica. También hay diferentes opiniones en el plano emocional. Hay a quien dejarse empapar por las gotas fuertes le provoca libertad, fuerza; hay quienes opinan que esos días son apagados. Y yo tengo que hacer referencia a una serie de televisión, en la que dos enamorados decían “Parece que va a llover/ ¿Parece que va a llover significa que me quieres?”; y otra película romántica en la que la protagonista dice en cierto momento “No me gusta la lluvia. Es fría” ¿Y yo con que versión me quedo? ¿Es fría o significa tequiero? He de decir que comparto esa teoría de la libertad y la fuerza, que sueño con besar bajo la lluvia. Pero también admito que cada gota de lluvia parece simular una lágrima. Mi teoría es que “los días de lluvia nos hacen vulnerables, pues perdemos toda la valentía, todo el control sobre el mundo, y no podemos más que desnudar nuestros pensamientos. Nos avergüenza ser frágiles” Por eso puede no gustar. Pero a mí me parece necesaria, necesaria para cada persona – doy por descontada la importancia que tiene en la vegetación y la hidratación de cada ser vivo -. Veo necesario que recordemos cuál es nuestro lugar en el mundo. Que no podemos terminar con una vida a nuestro antojo. No podemos extinguir una raza entera. Porque nos han dado la oportunidad de vivir miles de experiencias, han elegida por nosotros y han elegido bien. Quiénes somos nosotros para decidir por nuestro entorno. Qué tendrá que ver esto con la lluvia; pues porque yo creo que es lo que debemos recordar. Con lluvia o sin ella. Porque el día que deje de llover, nos quejaremos, enfermaremos por deshidratación y… ya sabéis el final.

16 oct. 2012

Manos que enamoran

Por mucho que aprieto tus manos me cuesta creer que aun no te hayas marchado Sabéis de qué canción es, una canción preciosa, que consigue acariciarte con cada palabra y cada nota. Pero esa frase destaca de entre todas. Es un Lo dejo todo por tus manos, de alguna manera. No me importaría quedarme sin manos si así consigo las tuyas. Son esas manos que, en noches bonitas, acaricio lentamente para recordarlas al detalle; cada curva, el tacto de tu piel bajo la yema de mis dedos. Es “No quiero besos, no quiero abrazos, no quiero ni siquiera miradas… solo sentir nuestras manos unidas, sin necesidad de nada más, me vale”. Y puedo ser adicta a abrazos, miradas, sonrisas y todo lo que quieras, pero las manos son algo tan “personal” que lo hacen todo. Un abrazo puede ser falso, igual que una mirada o una sonrisa; pero las manos son iguales, siempre. Una mano puede decir “no tengas miedo, estoy contigo”, “no te vayas”, “te necesito conmigo”, “gracias” Y es que hay manos que enamoran.

14 oct. 2012

Confianza

Es una palabra que oímos muchas veces al día, pero parece que nunca las suficientes. La tomamos como un objetivo, una forma de vida, pero nunca nos atrevemos a aceptarla por entero. Solo en situaciones de amor, si acaso. Y yo creo que debería estar más presente. Todos deberíamos tener un círculo de personas con las que compartir nuestras penas, nuestras dudas y nuestras alegrías. Puede sonar a grupo de centro psiquiátrico, pero, si en esos casos consigue mejorar vidas, porqué no en el nuestro. Confianza debería ser como ir a comprar el pan; algo para lo que tenemos reservados 5 minutos, al menos, cada día. Algo que no podemos sustituir con cualquier imitación, léase pan de molde. Y hablo por experiencia, la confianza podría definirse como un abrazo cálido que nos rodea cada día, para que no olvidemos que en cualquier momento que necesitemos tenemos personas que nos ayudarán si lo necesitamos, una “familia”. Es algo que nos pone el límite de alcohol ingerido, como una pegatina puesta en cada vaso que dice “Las penas no se disuelven en alcohol. Puedes tomarte este cubata, pero no esperes cambios en tu vida” Recuerdo que hace unos años en un concurso reallity musical una clase consistía en sacar partido a la expresión corporal y un día tenían que abrazarse todos juntos, no dejar ni un centímetro de sus cuerpos sin estar relacionado con el cuerpo de sus compañeros. Confianza física se llamó esa clase. Es algo intimo, pero bonito. Dejarse llevar por el tacto… es un sentido con mucha fuerza al que no sacamos partido como podríamos. Sabemos cuándo hace calor, si algo es suave, pero poco más. No nos relacionamos mucho con él por falta de confianza. Un abrazo cálido, un rostro suave; esas son cosas que nos perdemos. Damos dos besos por cortesía, pero no dejamos que nuestros labios perciban la calidez, la suavidad y a veces el temblor de la mejilla del otro. Tengo al suerte de confiar en personas, de poder ser YO, sin demasiados miedos, pero me falta un tipo de confianza. La romántica, sensual, pasional… llamadla como queráis. Me falta el calor bajo mis sábanas, el roce de dientes durante décimas de segundo, la carrera de unas manos recorriendo mi cuerpo. Y ahora un par de frases típicas. Todo llega Nadie dijo que fuera facil

13 oct. 2012

Te has enamorado? En que te fijas?.... Heridas

Es una pregunta que me ha hecho gracia, me he topado con ella nada más encender el ordenador esta mañana. He optado por decir que más bien es cuando dejas de fijarte en todo. Pueden estar en desacuerdo conmigo, lo acepto, pero por mi experiencia, sé que antes del amor yo era observadora y detallista; cuando llegó el amor, ese cosquilleo, desapareció todo. Fijarme en sus manos para qué, sus manos ya eran parte de mí. Perderme en su boca, porqué usar un posesivo en tercera persona, su boca era la continuación de mis besos. Y no soporto que personas de mi alrededor aseguren que sigo enamorada de esa persona, porque no es así. Mucho me costó distanciar mi corazón del suyo. Me sigue importando, pero ya nada es lo que era. Mi corazón no se desboca al hablar con él, mi mente no se nubla al recordar su olor. Solo echo en falta esa sensación de bienestar. Sin ninguna prisa. La vida consiste en tropezar y levantarse, pero hay caídas evitables, por eso no seré masoquista. Mis heridas se resienten con cada caída y retrasa su cicatrización. Sé que el verdadero final implica abrir enteras las heridas, pero prefiero esperar.

12 oct. 2012

Quiero más

El vacío despareció, vale. Pero ahora hay algo más. Hay compañía pero no tanta como deseo. Hay miradas y risas pero a veces son huecas. No puedo quejarme porque por poco se empieza no?, pero el ser humano cada quiere más, nunca está conforme, y por eso ahora que tengo amistad, quiero amor. Siempre lo he querido, pero ahora es cuando sé cuánto valor le doy en realidad. Con la amistad puedo compartir mis pensamientos, aunque no todos, pero, por ahora, no hay abrazos verdaderos, no hay miradas cálidas. Y aun asi hay quienes juegan conmigo, quienes se ríen de mí, quienes no respetan mis posturas, quienes oponen fuerza a mi paso. Pero no me van a conseguir que me derrumbe. Son cosas que suceden y quedan aparcadas; no me van a atormentar.

6 oct. 2012

Otra vez Despistaos

Siempre se ha dicho que las penas con tragos compartidos se alivian mejor que en soledad. Y puede ser cierto. Más cierto si entre esos tragos hay risas, comentarios de todo y de nada, algún amago de abrazo, imágenes capturadas, luz de un sol que ya se oculta, agua de una fuente que salpica, personas nuevas, malas sensaciones escuchadas, apoyo. Son detalles que ayudan a rellenar ese vacío hasta ahora reinante. Sonrisas, manos, canciones recordadas. Odio repetir frases pero… ayer fue un Lo dejo todo por tus manos, un Estoy aquí y un Gracias.