4 dic. 2016

Difícil de explicar, más aun de entender

No me importa qué día sea ni dónde.
Ya nadie me puede decir que es cosa mía, porque lo veo; no se ve en lo que hay sino en lo que falta.

Y no hablo de ti y tu magia para disolver las malas lenguas.
Me refiero a lo que toca.

Hoy no duelen los niños en la calle ni las jugueterías rebosando.
Hoy desgarra el silencio de la calle y la falsedad de las personas.

Por qué se supone que hay que ser generoso este mes?
Por qué se juzga tanto el dolor que alguien puede sentir?
Por qué se tiene que estar a gusto?

La vida, y el dolor que ella conlleva, también existe este mes, eh.
Lo digo porque parece que no se sabe.
Incluso católicamente; nació un niño único, vale, pero mataron a millones de bebés.
Quiero decir, habrán regalos y reuniones, pero habrán embargos, muertes como siempre, silencios dolorosos y mentiras.

No sé yo si compensa.
Soy la única que lo ve como un día más?

Siempre le tendré más cariño a los San queremos que a los "es que toca".
A ti te he avisado, no te esperes gran cosa ahora, ya se me ocurrirá cuando no tenga la creatividad anulada por tanto arbolito y consumo de luz.

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