12 feb. 2017

Ying y yang

Tomar café arregla la batalla de sábanas nocturnas.
Arañarte la piel significa romperte la armadura​, conocerte como nadie.

Parafraseando estribillos de algún verano, no me interesan las malas lenguas tóxicas, decido el camino que seguirán mis pasos y me hago grande en tu mirada color avellana.

No me gusta ser como las demás.
Maquillaje, consumo porque toca conmemorar la muerte de un sacerdote o emborracharme para socializar son posibilidades no viables con mis gustos.

Y no entiendo que un chico, recién salido del gimnasio, planifique irse de cañas o se compre una cajetilla de tabaco.
No entiendo a los que pagan cuotas para moverse, pero van en coche a comprar el pan.
No entiendo a es@s «niños buen@s» que fardan de humillar a su pareja.

Lo sencillo que es respetarse y lo poco que se hace.
Parece que sentir es un delito hoy en día.

Pues iré a contracorriente.

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