23 jul. 2017

Simplemente

No quiero seguir los patrones ni ser aceptada en grupitos de parejitas veinteañeras/románticas empedernidas/ hippies/yoguis etc.
No quiero que me digan «te entiendo» porque seguramente es mentira.
Y, tras unos años buscándome entre vacíos y heridas, ya no quiero cambiar.

Sí, soy muy sentimental.
Sí, soy muy literal.
Sí, tengo sueños.
Sí, tengo miedos.

Me gustaría decir que existo y soy yo misma igual que el mar es mar; con agua y dosis de sal, sus pequeñas vidas alimentándose, sus desafortunados tsunamis y fans de verano.
Puede que mi fuerza cause daños a los bonitos corales, pero el impulso de sobrevivir asegura otros cientos de tesoros.

No quiero que echen arena sobre medusas que actúan sin maldad; puede que no sepa decir de otra manera «ten cuidado conmigo».

No quiero ser de una ciudad, no quiero ser un cotilleo, no quiero ser sumisa.

Gracias, caídas.
Gracias, pesadillas.
Gracias, errores.

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