12 dic. 2015

Niñata

Cómo puede doler tanto la distancia, la ausencia, el echar de menos algo ya imposible?

No me dirijo a nada concreto.
Lo que tengo y lo que ya no tengo.

Ambas partes son oxígeno pese a distancia física o temporal, pero ambas, a veces, duelen igual.

Soy adicta a ellas.
La parte que está, por motivos físicos, y la que ya no, por masoquista.

Esa puta costumbre de llorar porque me pongo en lo peor. No por lo que tengo sino lo que ya no.

Odio miexceso de memoria, sin ella sería más fácil.

No puedo oír la palabra hospital, ingreso, UVI... Pero joder, madura de una vez.

No fue la única vez que oíste esas palabras. Por qué no consigues desasociarlo?

Perdón, solo quería desahogarme.

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