10 ene. 2016

Hombre al piano

Gran canción.
Tú.

Recuerdo que de muy pequeña mi madre me decía que mi tripa era un piano, por mis costillas de bailarina.

Lo gracioso es que, al madurar, mis vértebras han seguido el mismo camino.
No tanto, pero tú la conoces.

Además, cada una de ellas tiene una nota de dolor, cosquilleo o excitación diferente.

Pese a haber superado mi timidez respecto a huesos, pocas personas han tocado mi columna.
Sus manos, Microbio... Y tú.

Por veces y sensaciones, ganas tú.

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