23 mar. 2016

No podemos tocar la luz

A qué viene tanto terrorismo emocional?

Y ya no hablo de parte del "amor incondicional familiar". Ahí entiendo que haya cierta negación a la madurez.

Hablo de los amigos solteros o aquéllos con pareja pero infelices.

La envidia es el gran pecado capital, que no entiende de historiales vitales compartidos.
Y para buscar con suelo se hinca el diente en donde haya hueco.

Creo que todos perdemos coherencia cuando pasa esto.

Puede que a mi me tengan colmada de regalos, pero en cuanto veo a otras personas darse mimos, ataca la envidia.

O puede que simplemente no esté hecha para sexo desenfrenado, pero cuando otros hablan de fines de semana o de juegos, vuelve a atacar.

Puede que muchas personas vacías, q yo lo estuve, tú lo estuviste, todos lo hemos estado, crean que son felizmente independientes, pero todos tenemos ojos y todos hemos tenido frío alguna vez.

Hay miradas en las que tod@s nos perderíamos.
No es cuestión de sexo.

Todos buscamos lo mismo.
Ojos que se conviertan en el centro de gravedad, aunque a veces nos hagan sentir vértigo.
Piel que nos haga estremecer sin ni siquiera tocarnos, que haya un magnetismo inexplicable, que invada nuestro espacio vital sin tocarnos y ya sintamos todo.

Yo no sé cuándo fue la primera vez que te sentí.
Pudo ser en ese apagón acompañado por un amigo, que fue hasta mi habitación en busca del peluche con el que dormí ciertos meses.

No se veía nada, pero ese rato lleno de miedo en el sofá, contigo, tuvo muchos detalles.

Luz en la oscuridad.
Como luciérnagas.

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