12 may. 2016

Mundo de BDSM

Sé que se me va a juzgar por esta entrada, pero va en serio.

Sé lo justo sobre el mundo BDSM, pero, por muchos prejuicios que se hagan, me parece algo muy controlado.
Ahora lo explico.

Las palabras de seguridad.

Si un chico se pasa de lo que tú quieres, le puedes decir "para", " no quiero", "me haces daño", que tranquilamente puede seguir a su bola, y después decir que es que no hablabas en serio.

Amigos, vecinos, familiares...
"Me canso de darte oportunidades"
Como si dices "Ey".

Usad más la palabra Rojo.

No es que me incomode que fumes en mi habitación, es que ya me estás desquiciado, me estás invadiendo.
No es que me ponga triste que me grites; simplemente no lo voy a tolerar.
Que sí, un mordisquito entre besos esta vez, pero no me hagas sangrar.
Me puede gustar el sexo, no soy tan rara, pero siempre que sea tolerado.

Hoy no hablo de ti y de mí, de ahora.
Son frases que alguna vez dije, que no sirvieron.

Una vida "ordenada", en la que hacían falta palabras de seguridad, altas, claras.

Tu sabrás.
Algo hay que hacer.
Tienes que.

Si pregunto, me contestas, aunque sea mentira.
Si estoy perdida, no me repitas lo que ya sé.
Y, en vez de ordenarme, ordena tu vida.

No soy rencorosa.
Simplemente tengo mucha paciencia.

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