11 may. 2016

Satisfacción

La hidratación de mi piel era lo último que  me importaba.
La salud de mis ojos respecto al sol, el estado de mis uñas, el equilibrio de mi cuerpo y también el de mi respiración.

Me daba igual combinar pendientes largos con pelo recogido.
Bueno, corrijo.
La última vez que lo llevaba recogido aún era menor de edad.

Y, de alguna manera, siento que tengo 7 años; ordenando mis pinzas, coleteros y demás adornos para el pelo.

Aún hay alguno que me echa menos años, pero ya suelen acercarse a la realidad.
En pocas tiendas no encuentro ropa de mi talla.
Y qué bonito.

No soy tan rara, me siento bien. Habrá que seguir.

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