30 may. 2016

Tienes que comer

Es la eterna frase que me decían y me decías, cuando mi estómago no quería.

Ahora, con casi 8 kilos más, dos tallas de pantalón y una de pecho, tengo que mantenerme.

Siempre me decían "Inflate a bollos tú que puedes", pero nunca lo hice.
Quería estar sana, no simplemente pesar más.

Ese mal trago, pérdida de kilos continua, vino acompañada de algunas intolerancias, pero sé qué comer para no desplomarme.
Conozco mi cuerpo cada vez mejor; escucho sus necesidades e intento comer alimentos ricos en varios nutrientes.

Desde que tú eres tú en mi vida, siempre me has enseñado recetas curiosas compartidas en Facebook o Youtube; tenemos varias de ellas pendientes.

Pero si hay algo que aún me desquicia es la moda enfermiza, y nunca mejor dicho, de la delgadez extrema.
Que sí, vale, luego casi todas las tallas en tienda son a partir de la 38, pero me he vuelto adicta a encontrar anuncios o programas de televisión con actrices... mujeres, con sus curvas, sus cartucheras, sus estrías.

En serio, si quieren llegar al cliente para crear una necesidad, pienso que deberían hacerse reflejar a esa mayoría.
Programas de televisión, si ser mujer significa marcar pómulos o incluso rodillas, hombros y tobillos, perdonad, pero yo me identifico como viceversa.

La moda no la decido yo, una consumidora, sino más, así que nada.

A lo que iba.
Gracias por tus insistentes "Cena", por, en su día, pedirme foto por whatsapp de mis mini cenas.
Ahora disfruto comiendo, pensando en mezclar sabores.

Aunque me quedo con el sabor de tus besos.

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