15 jun. 2016

Reloj interno, que no biológico

A quién se le ocurrió medir el tiempo?
Minutos, horas, días... me da igual.

Lo eternas que se hacían las horas de una asignatura pesada; lo escaso que es compartir compartir el mismo tiempo al día con tu pareja.

Tres meses de enfermedad en un familiar es mucho más largo que tres años de relación.

La prisa que alcanzan los sueños de futuro cuando sales del miedo; lo absurda que te parece la prisa cuando te sientes bien.

Lo lejos que puede estar el que te sirve café debajo de casa, lo cerca que está una frase de dos palabras recibida a varios kilómetros de distancia.

El tiempo y la distancia parecen iguales, pero no.
La distancia siempre es distancia, el tiempo depende totalmente de quien lo vive.

Habrán canciones largas que no te hablen y canciones de un minuto que te digan todo.

Hasta hace muy poco sufrí ansiedad, mucha, por eso sabes mis trucos de respiración.

Ahora ya da igual.
Prefiero controlar mi respiración  a necesitar que tú, o quien sea, me ayude a recuperar el oxígeno.

Estás ahí, pero necesito ser yo, para callar bocas.
Para que el tiempo no interrumpa mis decisiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario