23 jul. 2016

Cerca y lejos

Cada vez más lejos de recuerdos y más cerca de proyectos.

Quién no aprendió cerca y lejos, con Epi y Blas?
Bueno, lo asumo. Pasar de los 20 hace que parezcas mayor.

Pero a menudo se nos olvida que, cuanto más lejos de la salida, estamos más cerca de la meta.

Y luego hay esa necesidad de sacarse carreras sin repetir ni un examen, recorrer las calles ignorando los límites de velocidad y los derechos de los peatones.
Y empiezan los madre mía.

Esta mañana voy me han mirado raro en tres establecimientos.

"Cosa bonita, agradezco que regales bolsas de un material en peligro de extinción, pero comprende que, si llevo carro de la compra, con su tela, su base, su espacio, y me miras raro, igual la que te mira raro la próxima vez soy yo".

Y vale, cada uno hace lo que quiere con su parte de mundo, pero respetar las filosofías ajenas puede que hasta compense los descuidos de otros.

De qué vale vender perfumes de low cost, por ejemplo, si regalas bolsitas de plástico?
Por qué creemos que una bolsa de papel no está de más?
Los árboles no se talan o qué?

Que vale, muchos dirán que la vida de un vegetal no importa como la de una persona, perfecto.
Pero, querido egoísta, cuánto aguantas sin respirar?

"Es que en coche tardo menos en llegar a... " donde sea.
Hasta ahí bien. Ahora, contamina el ambiente, juega con tu vida, la de cualquier peatón o conductor.

Llamadme rara, pero no entiendo esta preocupación del mundo por ser el primero, el que tiene mejor coche, el que gasta más.

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