3 dic. 2016

Pequeñas cosas

Soy feliz con cosas pequeñas, gratis a menudo.

Qué hace falta para hacer 20 abdominales?
Cuánto cuesta ver a alguien sonreír? Y recordar un buen momento?

Podría seguir, pero ya con costes mínimos, comparados a otros lujos, pero que son mundos enteros.

Cenas precocinadas, escribir en cuadernillo, paseos por la orilla del río, curiosear nuevos productos en una tetería, batallas de cosquillas contigo, tus ojos, pintar dibujos de niños, planear futuros o, simplemente, respirar.

Me siento una niña cuando paso por una juguetería, recordando ilusiones.
Me creo posible cuando rozas mi espalda.
Me sé compensada desde hace tiempo.

Desde hace mucho valoro las pequeñas cosas, los helados de café, los rápidos de un río, risas de niños y tú olor en mi cama.

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