16 dic. 2016

Regalos de mayores

No me entusiasma la idea de que me regales cadáveres de plantas, que no lo haces.
Ni valoro una noche de hotel por encima de una noche en casa.
No me oriento como la gente de mi edad en las calles de pubs ni me sé los precios de botellas de licor.

Me encanta ser rara.
Dame zumos e infusiones.
Dame besos y risas, no mentiras.
Dame MOMENTOS y no complementos.

Había pensado no pensar hasta dentro de unas semanas, pero qué más da.
Sin oscuridad no se aprecia la luz.
Sin luz no hay nada.
Sin aire no se late.

Pero qué más da dónde o con quién estar, sino hay lugar para malas lenguas?
Puede que ésas hayan sido las culpables de muchas cosas.
Puede que haya aprendido a latir filtrando mis oídos.

Ahora oigo Tú puedes, habrá que hacer caso.

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