26 ene. 2016

Un pilar

Las cervicales me tienen mareada y qué?

Contigo todo se transforma, y lo que pueden ser lágrimas se convierte en risa de locos.
Igual que recuerdos o listas de deseos se  convierten de golpe en lágrimas por ilusión.

Todas las decisiones que me hacía falta tomar hace años, incluso meses, las tengo ahora.
Sé lo que quiero y con quien.
Lo único que no me importa es cuándo.

Pero quiero eso y nadie me puede decir que no.
Nadie me puede decir que no respire, que no sonría, que no me siento a gusto con mi cuerpo, que no sueñe con cosas normales.

Como una chica normal.
Que ríe, que se cayó muchas veces, pero siempre se levanta.

De todas las caídas, la más fuerte fue frenada gracias a ti, en frente de mi portal, sin decir nada.

Y llámame ilusa, pero no creo que vuelva a caerme, de ninguna manera.
Tropiezos los que quieras, pero caídas ya no, porque estás tú.

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