10 jun. 2016

Querer o no querer. Ay Hamlet

Tengo demasiado a menudo días malos, soy consciente de ello.
Por eso valoro tanto tu parte de amor no romántico, o sí lo es. Nose

No intentas cambiarme, ni me criticas, ni insistes en encasillarme.

Me apoyaste en todos los momentos difíciles, desde el primer análisis de sangre hasta pisar Hélade.

Siempre me esperas.
Siempre me tranquilizas cuando estoy nerviosa.
Siempre me das ganas de un día más.

Y mis mayores temores desaparecen, poco a poco.
Nos hacen las cosas fáciles.

Me recordaste que vivir no es latir sino saber escucharse.
Vivir no es "tienes que"; vivir es "quiero".

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