29 jul. 2016

Breve, cariño

Lo reconozco; hay noches solitarias en las que duermo con peluche.
Vale, le falta latir para que haga un efecto verdadero.

Pero es cálido, blandito, se deja abrazar.
Estoy por meterme uno en la maleta, pero para qué?, si serán noches contigo.

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