3 ago. 2016

Libertad, un sueño

El mundo entero, la sociedad, los poderes... me parece un conjunto de intentos por catalogar.

Cuando estudié biblioteconomía recuerdo que era muy importante no prohibirle a un niño de 10 años una novela de adultos; si el título y el argumento le gusta, hay que olvidarse de la bandita de color.

Y creo que pasa igual con la tele.
Sólo que quien decide lo que ve es el que tiene el mando, habitualmente, un adulto.

No pretendo hacer publicidad, pero para dejar las cosas claras; tener un niño en el sofá mientras el adulto ve Salvame, entre otros, es como regalarle Cincuenta sombras de Grey.
No, perdón. Es peor.
Porque el niño ya conoce cuentos que sabe que no son verdad, sólo conjunto de palabras. Pero lo que ve no tiene vuelta de hoja, lo toma como real, incluso bueno porque lo hacen personas mayores, que saben "todo".

Que las noticias tienen que estar en un horario accesible para enterarnos, vale; qué tal si coméis un ratito antes con los mismos y luego veis el mundo arder mientras ellos juegan?
Y si os parece exagerado, lo siento, pero cada vez más cerca.

Sigue habiendo sexismo; "tú a fútbol, tú a ballet", " tú cochecitos, tú Barbie".

Nota personal. Esta mañana he comprado un producto de bebé, para la hija de una amiga. Había rosa, azul y mezclados.
Creo que quien me lee sabe cuál he comprado.

A mí aún me queda, pero a mis hijos les voy a dar libertad, no quiero limitarles, que para es ya está la vida.
Que la niña quiere entrenar? Que lo haga, es salud.
Que el niño quiere peinar muñecas? Que lo haga, busca crear cosas bonitas.

Quiero que la parte de mundo que sea directamente mi responsabilidad tenga toda la libertad que tuve yo, y más.

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