16 ago. 2016

Responsabilidad ingrávida

Soy la pequeña de varios grupo de personas, otras la mayor y otras en medio.

Donde mejor me siento es en medio.
Contrarresto experiencias maduras a la vez que puedo contagiarme de la inocencia de los pequeños, cuidar de ellos a veces.
Preparar un desayuno, vigilarle en la piscina y hablar como un lorillo.

Es jugar a ser mayores, empezar a practicar una vida que llegará.

Preparar listas de planificaciones y compras, acercar alguna toalla, compartir hamacas.

Y gracias a esos planes, sé que veré, pisaré y sentiré playa, con su sal, su fuerza desde el centro del mundo, su naturaleza, sus valores superiores al materialismo.

Las cosas fáciles y gratis.
Mar y sentimientos; yo no quiero ropa carísima, joyas ni hoteles de lujo.

Ni siquiera me beses mañana en la playa; con que sujetes mi mano un rato me vale.

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