2 feb. 2017

Vivir con menos miedo

No puedo decir que quiero un mundo contigo, porque ya lo tengo.
Siempre con motivaciones externas a nosotros, pero con muchas páginas en blanco para escribir, dibujar y algún pentagrama.

Ese regalo de 40 hojas con detalles, secretos y tickets se queda corto ahora.
Y es que lato diferente cuando es día 3, pero es sentirte y mi cardiograma se apacigua.

Qué diferentes son los latidos y la prisa de experiencias.
Si algún día conocemos Roma no es que le vayamos adar la vuelta, sino que Roma va a ser un trocito de nosotros.

No es dónde ni con quién, porque esas circunstancias cambian estando tú y yo.
Como mi pánico a las resonancias o a fechas de mentira.

Vivan los días 17 y los lunes 13, por qué no.

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